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Cuaresma en La Antigua Guatemala
 
HISTORIA

Breve historia de La Antigua Guatemala

Envuelta en más de 400 años de historia, misterios y leyendas se encuentra La Antigua Guatemala, una de las ciudades coloniales mejor conservadas del mundo. La maravillosa arquitectura compuesta por más de 30 conventos, iglesias, parroquias y ermitas le quitan el aliento a cualquier visitante y lo trasladan a un mundo mágico y encantador, donde el tiempo se detuvo por más de cuatro centurias.

Sus bellos alrededores conservan con gran orgullo no sólo paredes llenas de historia, sino calles empedradas donde alguna vez caminaron grandes personajes, como el primer obispo de Guatemala, Francisco Marroquín, y el Santo Hermano Pedro de San José de Betancur. Algunos de los parques datan de esa época y en ellos se pueden escuchar los murmullos de sus antiguos visitantes.

Esta preciosa ciudad alguna vez fue la tercera más importante de las colonias españolas de América. En ella experimentará el esplendor de los tiempos antiguos; su maravillosa vista y su privilegiada ubicación entre tres imponentes colosos: el Volcán de Agua, el Volcán de Fuego y el Acatenango, lo dejarán extasiado, aunado al maravilloso trato de un pueblo cálido y amigable.

La Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala tuvo varios traslados durante su historia, los cuales son detallados a continuación:

Valle de Iximché

En este valle se inicia la historia de Guatemala. En 1524 fue nombrada como Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala en honor de su santo patrón Santiago. Fue la primera ciudad y capital del Reino, ya que en ella se estableció el primer ayuntamiento.

Fue fundada por don Pedro de Alvarado, quien fue enviado por Hernán Cortez desde México para la conquista de Guatemala. Se estableció su sede en el Valle de Iximché, hoy conocido como Tecpán Guatemala, Chimaltenango.

En este lugar permaneció hasta 1526, ya que debido a la huída de los indígenas a tierras altas y montañosas, a causa del maltrato español, se afectó en gran medida el objetivo primordial de la gran invasión: el lucro. Además de no encontrar minas de oro y plata en la región, y sin la ayuda de los indígenas como esclavos, los españoles no pudieron fortalecer una base económica y se vieron obligados a trasladarse.

Valle de Almolonga

En 1527 fue escogido el valle de Almolonga como sitio para iniciar formalmente la segunda Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala. Se estableció al pie del Volcán Hunapú, hoy conocido como Volcán de Agua, en la región donde actualmente se encuentra Ciudad Vieja, Sacatepéquez. Esta ciudad creció y se embelleció con calles bien trazadas, una hermosa catedral y un palacio de gobierno.

Una vez establecidos, don Pedro de Alvarado emprendió un nuevo viaje, esta vez hacia México, y en el pueblo de Nochistlán encontró una trágica muerte el 4 de julio de 1541, por lo que dejó viuda a su esposa, doña Beatriz de la Cueva.

El 11 de septiembre de 1541, después de varios días de lluvias torrenciales aunadas a un fuerte temblor, bajó una correntada de agua que se había acumulado en el cráter del volcán Hunapú, la cual arrastró lodo, rocas y troncos que sepultaron la ciudad y la dejaron en escombros. En el desastre murió la nueva gobernadora, doña Beatriz de la Cueva, quien irónicamente solo permaneció en el cargo por 40 días.

Valle de Panchoy

Debido a la destrucción en Almolonga, el primer obispo de Guatemala, Francisco
Marroquín, y Francisco de la Cueva, hermano de doña Beatriz, gobernadores interinos de la ciudad, junto al Cabildo, decidieron trasladar la ciudad a lo que sería su tercer asentamiento, en el Valle de Panchoy, el cual tenía un clima agradable, la tierra era fértil y el agua abundante; el único inconveniente era su cercanía con los volcanes de Agua, Acatenago y de Fuego; sin embargo, fue asentada el 10 de marzo de 1543 y hoy es conocida como La Antigua Guatemala.

El diseño de la ciudad recayó en los hombros del ingeniero Juan Bautista Antonelli, quien elaboró los planos con trazos en rejilla, y calles y avenidas alineadas y perfectas. En ese lugar la ciudad creció hasta llegar a ser una de las más hermosas de América, comparada únicamente con México y Lima; contaba con calles empedradas, palacios e innumerable iglesias, fuentes y parques que la engalanaban por doquier.

La Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala descansaba apacible y despreocupada en el Valle de Panchoy, asentada en las riberas del río Pensativo, pero esa paz se rompió bruscamente el 29 de julio de 1773, Día de Santa Marta, cuando un fuerte terremoto echó por tierra monumentos, edificios y casas, y la convirtió en ruinas.

Durante 230 años, esta ciudad fue la capital del Reino y Audiencia de Guatemala, gobernada por un funcionario designado por el Rey de España, quien tenía a su cargo las provincias de Chiapas y Soconusco (regaladas a México por Justo Rufino Barrios), Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Luego de largos años de mantenimiento y reconstrucción, y con gran agrado del los "antigüeños", La Antigua Guatemala fue declarada Monumento Nacional el 30 de marzo de 1944.

Veintiún años más tarde, en julio de 1965, fue declarada Ciudad Monumento de América por la VIII Asamblea General del Instituto Panamericano de Geografía e Historia.

En noviembre de 1979 la Ciudad Colonial es declarada Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la UNESCO, convirtiéndose ante los ojos del mundo en un reconocido tesoro de la humanidad.

Valle de La Ermita

Después de los terremotos de 1773, los vecinos fueron obligados a trasladarse al Valle de la Ermita, donde actualmente se asienta la capital de Guatemala.

Luego de una larga disputa entre quienes deseaban reconstruir la ciudad en el mismo lugar y quienes querían trasladarla al Valle de la Ermita, el 2 de enero de 1776, el capitán general, don Martín de Mayorga, estableció el ayuntamiento en la Nueva Guatemala, donde se encuentra actualmente, y fue bautizada el día 23 de mayo de 1776, por orden del rey Carlos III de España, quien puso su firma en la Real Cédula, por medio de la cual la nueva capital de Guatemala recibía el nombre definitivo de "Nueva Guatemala de la Asunción".